Carnaval

La fiesta que esconde un desafío deportivo

Por Dra. Flavia Mansulino Pediatra, Intensivista. Asistente de Cátedra Medicina del Deporte. Diplomatura Medicina Deportiva Pediátrica. Médico AUF.

Donde Medicina y Deporte crecen juntos

Febrero de 2025. Av. Artigas, desfile de Carnaval. Llegué tarde, por razones de trabajo nunca había podido asistir. Me ubiqué cerca de la llegada de las comparsas, esperando ver lo que todos celebran: color, tambores, alegría desbordante.

Lo que vi fue otra cosa.

Mujeres jóvenes llegando extenuadas. Adolescentes que no podían sostenerse en pie. Ambulancias. Personal de emergencia asistiendo desmayos que se repetían con una frecuencia que me llamó la atención. Pregunté qué había pasado. La respuesta fue simple y reveladora: llevaban más de tres horas esperando bajo el sol antes de que el desfile comenzara.

Tres horas. Al sol de febrero. Sin sombra. Probablemente sin hidratación sistemática ni alimentación planificada. Y recién ahí empezaba el verdadero esfuerzo físico.

Evaluación de Fin de año

La pregunta que nadie hace

Esa noche, mientras volvía a casa, una idea no me dejaba en paz: ¿por qué seguimos viendo el Carnaval únicamente como una expresión cultural y no también como lo que claramente es — un evento con demandas físicas equivalentes a las de una competencia deportiva de resistencia?

El brillo de las lentejuelas y el ritmo del tambor crean una ilusión poderosa. Nos hacen olvidar que debajo de esos trajes hay cuerpos que están trabajando a una intensidad cardiovascular sostenida, perdiendo líquidos a un ritmo que puede superar el litro por hora, agotando reservas de glucógeno que quizás nunca fueron adecuadamente cargadas.

Lo que el cuerpo realmente enfrenta

Bailar candombe durante un desfile no es comparable a bailar en una fiesta. La intensidad es otra. El tiempo es otro. Las condiciones ambientales son otras.

Estamos hablando de actividad aeróbica sostenida durante períodos prolongados, en temperaturas que en febrero fácilmente superan los 30 grados, con humedad alta y sin posibilidad de regular el ritmo según las necesidades individuales. El grupo avanza, el tambor marca el paso, el cuerpo debe responder.

Pero lo que vi en Av. Artigas me mostró algo más importante: el problema no empezó con el baile. El problema empezó en esas tres horas previas de espera. Los cuerpos que llegaron desmayados no colapsaron por bailar — colapsaron porque llegaron al baile ya en déficit. Deshidratados. Con reservas energéticas insuficientes. Sin haber anticipado que la espera también consume.

Y esto es particularmente crítico en adolescentes, cuya capacidad de termorregulación aún está madurando y cuya percepción de sed no siempre refleja sus necesidades reales de líquidos.

⚠️ Una invitación a mirar con otros ojos

No estoy sugiriendo que el Carnaval deje de ser una fiesta. Estoy sugiriendo que podemos celebrarlo mejor si reconocemos todas sus dimensiones.

Las comparsas entrenan durante meses. Ensayan coreografías, coordinan movimientos, perfeccionan su arte. Eso ya es preparación deportiva, aunque no lo llamemos así. El paso que falta es incorporar a esa preparación los mismos principios que usamos en cualquier actividad física de alta demanda: planificación nutricional, estrategias de hidratación, y especialmente, atención a las horas previas al esfuerzo.

Para las familias cuyos hijos participan en comparsas — y son muchos los niños y adolescentes que lo hacen — esta es una oportunidad de enseñarles algo valioso: que cuidar el cuerpo no es lo opuesto a disfrutar, sino lo que hace posible disfrutar más y mejor.

Guía práctica para el día del desfile

HIDRATACIÓN - La regla simple

Señal de que vas bien: orina color limonada clara.

Señal de alerta: orina color té, o no orinar en varias horas.

ALIMENTACIÓN - Comidas simples que funcionan

Desayuno o almuerzo pre-desfile (3-4 horas antes):

• Tostadas con mermelada o dulce de membrillo + banana

• Arroz blanco con huevo revuelto

• Fideos con salsa de tomate (sin crema)

• Cereal con leche descremada + fruta picada

Evitar: milanesas, frituras, cremas, fiambres grasos, facturas con mucha grasa.

Colaciones para llevar (durante la espera):

• Banana (la estrella: potasio + carbohidratos)

• Uvas o gajos de naranja

• Barritas de cereal (sin chocolate, se derriten)

• Galletitas de agua o crackers

• Pasas de uva o dátiles

• Sándwich finito de dulce de membrillo

Un puñado cada 45-60 minutos de espera.

Después del desfile:

• Primeros 30 minutos: fruta + agua o isotónica

• Primera hora: sándwich, pasta fría, o arroz con pollo

⚠ CUIDADO CON LAS "AYUDAS" QUE NO AYUDAN

En la búsqueda de energía extra, muchos recurren a bebidas energizantes, café, mate concentrado o suplementos "para rendir más". En un cuerpo deshidratado y bajo estrés por calor, estas sustancias pueden ser peligrosas.

Por qué la cafeína y los estimulantes son un riesgo:

• Aumentan la frecuencia cardíaca (que ya está elevada por el esfuerzo y el calor)

• Tienen efecto diurético: hacen orinar más, agravando la deshidratación

• Generan una falsa sensación de energía que enmascara las señales de alarma del cuerpo

• En combinación con calor y deshidratación, aumentan el riesgo de arritmias y golpe de calor

Lo que hay que evitar antes y durante el desfile:

• Bebidas energizantes (Monster, Red Bull, Speed, etc.)

• Café en exceso o muy concentrado

• Mate con mucha yerba y poca agua

• Gaseosas con cafeína (Coca-Cola, Pepsi)

• Suplementos "pre-workout" o "quemadores de grasa"

• Cualquier pastilla o polvo "para tener más energía"

La trampa: Muchos adolescentes toman energizantes pensando que los van a ayudar a aguantar. El problema es que cuando el cuerpo realmente necesita frenar y pedir ayuda, estos estimulantes lo mantienen "funcionando" artificialmente hasta que colapsa de golpe. Los desmayos más severos muchas veces tienen este combo detrás: deshidratación + calor + estimulantes.

La energía real viene de: buena hidratación, carbohidratos consumidos en las horas previas, y descanso adecuado la noche anterior. No hay atajos. No hay magia. Hay preparación.

El mate: el caso especial

El mate es parte de nuestra identidad. Es compañía, es ritual, es compartir. Y en una espera larga, parece natural tener el termo al lado. Pero hay que ser estratégicos.

El problema no es el mate, es cómo lo tomamos:

Un mate cebado suave, con agua tibia y alternando con agua sola, no es un riesgo. El problema aparece cuando la yerba está muy concentrada, se toma mate durante horas sin tomar agua en paralelo, el agua del termo está muy caliente (suma calor al cuerpo que ya está luchando contra el sol), o se comparte el mate pero no circula una botella de agua.

Cómo disfrutarlo sin riesgos:

• Por cada ronda de mate, tomar un vaso de agua

• Usar agua tibia, no hirviendo

• Cebar más suave de lo habitual

• Si hace mucho calor, considerar pausar el mate y priorizar agua o isotónica

• Llevar el termo con agua fresca además del termo para el mate

Para los adolescentes: Si tu hijo toma mate, asegurate de que también lleve agua. La lógica de "ya estoy tomando líquido" es engañosa: el mate concentrado deshidrata más de lo que hidrata.


🚨 SEÑALES DE ALERTA - Cuándo pedir ayuda

Si vos o alguien cerca presenta:

• Mareo o visión borrosa

• Náuseas o vómitos

• Piel muy caliente y seca (o fría y pegajosa)

• Confusión o desorientación

• Calambres que no ceden

No esperar. Avisar inmediatamente al personal de emergencia.

Una reflexión final

El Carnaval uruguayo es patrimonio, identidad, orgullo, el vibrar de sus tambores nos sube por los pies y nos invita a movernos . Es la fiesta más larga del mundo y una de las más intensas. Quizás sea momento de agregar un orgullo más: el de ser también una fiesta donde cuidamos a quienes la hacen posible.

Dra Flavia Mansulino – Mujer , hija, madre , esposa , abuela , profesional de la Medicina .

Donde medicina y deporte crecen juntos.

Próximamente...

En nuestro próximo envío , exploraremos algo que seguramente será de valor para ti y tu familia!

Dra. Flavia Mansulino dirige Salud Deportiva Infanto Juvenil 360,

Centro especializado en el desarrollo integral de niños y adolescentes a través del deporte.

Además, de forma exclusiva y por tiempo limitado te llevás de regalo el e-book "5 Respuestas Sobre la Fatiga en Niños y Adolescentes Deportistas".

Suscribíte y te avisamos con cada nuevo artículo.

Recibes nuevos contenidos y ofertas de nuestra escuela, está a un sólo click, registrando tu correo electrónico.

Tu correo electrónico está seguro. NO compartimos tus datos personales.

Donde Ciencia y Deporte crecen juntos.

Ubicación: Sarandí 554 Florida, Uruguay

Donde Medicina y Deporte crecen juntos.

Ubicación: Sarandí 554 Florida, Uruguay